Casazombie

1.-¿Sos de los que preferís hablar de la potencia del trabajo multiforme?
La casona te va a comer
¿Ves hebras para la constitución de una experiencia política bien distante de aquella que se sostiene en la consigna y la estructura?
La casona te va a comer
¿crees que coexisten en paralelo múltiples diferencias culturales, que no se funden sino que antagonizan o se complementan?
Obvio… la casona te va a comer

2.-Fuimos de los primeros visitantes a la casona, hacia bastante calor por esos días y llamativamente no había mosquitos. Seriamos unxs veinticinco, hay una foto que registra eso. La idea de la visita era hacer juegos de terror, reírnos del miedo, reírnos de miedo. La casona lugar ideal. Unos veinte pibas y pibes (en situación de calle, como nos gusta decir por ahí) en un ex orfanato derruido y desabitado  ¿podíamos pedir algo mas? Escaleras crujientes, piso a punto de derrumbarse, habitaciones completamente oscuras, sótanos con historias, mensajes de madres a sus hijos escritos en las paredes, puertas que se habrían solas.  Una casa llena de muertos debe constituirse en una casa llena de fantasmas. Pero la risa por el miedo no aparecía, insistíamos con los juegos pero ni risa ni miedo. Ni mosquitos, ni fantasmas. El bello terror que fuimos a buscar, el que saca lo mas profundo, el bello terror que cambia roles; el que sabemos que es mentira, que en cuanto empiece a amanecer se desvanecerá, no aparecía.
3.-La casona y sus muertos que no estaban muertos, la casona muerta viva. Los ruidos y crujidos estaban, pero también había olor a carne putrefacta; la casona mutante. El terror y la risa que genera una casa llena de fantasmas que sabemos que no existen; a la inquietud y reflexión que genera una casa zombi (que si existe). Noche llena de miedo e inquietud, de mutaciones y canibalismo. Noche con la certeza que algo habia cambiado para siempre; ocho horas desbordantes, derrochonas y reveladoras. Pibes zombis comiéndose a los adultos, casa zombi fagocitándose todo. Pibes y casa aliándose. Caníbales cómplices.
4.- invierno del 2011, jueves tres de la tarde. La casona esta hermosa, pintada y refaccionada. La gente (compañeros y compañeras como nos gusta decir por ahí) entra y sale, charlan, comparten el malestar cotidiano, ensayan nuevas conexiones. La casona quieta; observa auque nadie lo sepa. El cemento y la pintura borraron sus rasgos zombis. Pero el encanto zombi esta, latiendo, pasa por debajo de nuestros pies. Esperando el momento, la oportunidad. Casa zombi de mutación infinita. No vayas solo al baño.


lacasonadeflores@gmail.com
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