#riotcleanup: el fascismo comunitario quiere limpiar Inglaterra de delincuentes

por Jacob T. Penna, enviado especial de LS! en Londres


#riotcleanup se está convirtiendo desde el martes 9 de julio en el mayor y más virulento hashtag de Twitter en toda Inglaterra. Una peculiar reacción social nacida en barrios de clase media cuyas ideas de limpieza real ylimpieza social, con sus escobas como símbolo, está dando luz a un movimiento telúrico que incita, según varios bloggers y ensayistas, la irrupción pública de discursos y prácticas que parecían olvidados. Como era previsible, las reacciones de terror producidas por el impacto mediático de los disturbios de Londres engendrarían una virulenta reacción conservadora. Escobas, mano dura y limpieza de chusma. La mayoría silenciosa habla. Y lo que dicen da miedo. Traducimos este impresionante texto para que nuestros lectores sepan lo que se discute hoy en el corazón en llamas del viejo imperio británico.



Surfeando a través de los tuits etiquetados con #riotcleanup se percibe un error de código: el acto físico de la limpiar de escombros de las calles se funde con el acto de limpiar la calle de los jóvenes negros. La limpieza de calles se convierte en la limpieza de todo rastro de agitación social. Las grietas sociales se desvanecen y a la vez las subclases oprimidas se vuelven invisibles.

Tuitero tras tuitero describen a los manifestantes como “animales” y “ratas salvajes”. Los videos de estas declaraciones se repiten constantemente en los canales de noticias. El mensaje: los manifestantes no son seres humanos. La petición: que no sean tratados como humanos. La ideología del odio es inculcada en nuestros cerebros, y como era de esperar las conversaciones en los medios de comunicación social consisten en decir que las personas involucradas deben ser encerrados, y la llave tirada al mar. O, tal vez en lenguaje más contenido, que estén bajo acción vigilante y punitiva.
La recompensa de dicha acción es la “verdadera comunidad” o el “espíritu comunitario.” En la vanguardia de la deshumanización rampante, estas nuevas comunidades, los batallones de #riotcleanup proclamana su supuesta y verdadera humanidad. Y esta nueva humanidad es una insignia para ser usado con orgullo. Olvidan muchos que ésta se basa en la exclusión, en la completa desaparición del vecindario.  Alzar sus escoba hacia el cielo y crear un mundo nuevo es promover un mundo donde no exista el rostro de la pobreza y la opresión. Un mundo donde los jóvenes negros y los antagonismos reales de la sociedad queden en el olvido.
Ayer por la noche la primeras acciones de vigilancia tuvieron lugar en  el barrio de Enfield. Según las noticias, un grupo de hombres de mediana edad blanca corriendo por las calles proclamando: “Somos ingleses, somos ingleses” Su objetivo era aterrorizar a los implicados en la agitación de la noche anterior, y en el camino la idea de una nueva comunidad excluyente se transformó en el marcaje de aquellos que no nacieron en Inglaterra. Muchos tuits del hashtag #riotcleanup  se han enfocado principalmente contra las comunidades pobres de raza negra. La English Defence League (Movimiento racista que propaga la islamófobia y las campañas anti-migrantes) también ha mostrado su interés en jugar un papel de liderazgo en estas “comunidades” en acción.
Mientras tanto, en Clapham, las personas reunidas en las calles alzaban sus escobas. Un tal Boris llegó, dio un conmovedor discurso y el público (principalmente blanco, de clase media y de mediana edad) se aplaudió a si mismo, no como individuos que habían decidido limpiar las calles, sino como un colectivo exclusivo de verdaderos ciudadanos.
En 1921, Freud escribió uno de los textos más penetrante y profunda de los primeros del siglo XX: En Psicología de las masas y análisis del yo, Freud ofrece un análisis de la iglesia y el ejército como grupos cerrados centrados en ellos mismos, no sólo por un sentido de exclusividad, sino a partir de  una relación basada en una versión ideal de su objeto. No era más que un paso previo a lo sucedido en Italia y en Alemania, pues en pocos años este objeto idealizado manifestó su naturaleza excluyente y totalitaria en forma de fascismo. Por la misma razón en 1.933 Wilhelm Reich escribió La psicología de masas del fascismo, que le debe mucho  al previo trabajo de Freud.
Esta estructura de “comunidad”, y “limpieza”, como actividad de grupo, es una vieja forma de fascismo popular que parece estar revitalizándose. Las nuevas comunidades de #riotcleanup muestran su carácter excluyente a las claras:  esta gente no quiere trabajar para todos y menos aún para el bienestar de aquellos que causaron los disturbios. No luchan, por tanto, contra  la pobreza y el racismo. Estos grupos, al contrario, trabajan para sí mismos, para su gente y su nueva sociedad. A esto le llaman “La Gran Sociedad”, pero la verdad es que la Gran Sociedad no es  lo suficientemente grande.
La causa de #riotcleanup es la primera empresa masiva de esta Gran Sociedad y se revela a si misma como una forma organizada de exclusión social que reafirma la exclusión económica existente. Sus primeras víctimas son los negro, los pobres, los jóvenes y los desempleados.
El fascismo moderno con frecuencia se modela como una tecnocracia post-humana: la descripción que hizo Marx del ser humano como mero apéndice de una máquina convertida en regla intocable. Hoy debemos considerar de nuevo aquellas reflexiones, ya que bajo la etiqueta de #riotcleanup la vieja ideología del fascismo está siendo restaurada. Evitando las fantasías distópicas de una B.O.R.G-Matrix (Banqueros-Religión Organizada-Gobiernos que controlan el mundo al estilo Iluminati) es necesario empezar a cuestionarse la naturaleza fascista de la “comunidad” como se manifiesta en la respuesta a los disturbios de Londres. Esto debería ser un motivo de grave preocupación para todos los que creen en una sociedad incluyente, libre de prejuicios.

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