La marcha de las putas






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"La Marcha de las Putas Buenos Aires fue como lo esperábamos: un evento un poquitín progre, decente, tímido como quincianera de escuela privada, con muchas chicas bien, de clase media. Por eso, nosotras, las putas no tímidas, las putas viejas, las putas feas, las putas tortas, las muy borrachas, las muy drogonas, las que discutimos con nuestros amantes hasta las palizas ( a veces), las que nos cojemos a nuestras amigas, las que tomamos calmantes COMO TODO EL MUNDO, pero no lo ocultamos, hicimos la Gran Quebracho. Realizamos una intervención agresiva, virulenta y alegre para que las cuestiones ondulen un poco en está chata-facha Buenos Aires, ultra-careta, donde nunca pasa nada (aunque maten gente los ratis) y para que al menos las que estaban ese día en la marcha sepan que poner el cuerpo, es PONER EL CUERPO, incluso si tu mamá luego dejará de dirigirte la palabra.

Si los lugares no se ocupan y el poder se cede, si la respetabilidad y la (buena) fama guían nuestras acciones, siempre seremos chicas lindas con moños cuyas palabras no son escuchadas por el ruido ensordecedor de las bocinas del microcentro.

Y a las amigas y amigos que no estuvieron, que tuvieron algo mejor que hacer, que a su modo, boicotearon sin desear hacerlo capturandonos en los vericuetos de la afectación, les decimos: les echamos mucho de menos, y nos hace mucha falta su saludable calor ano-rmal. Esperamos, sin ansiedad ni desesperación, contar con todas ustedes la próxima vez".

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