"¿Quién sois, lobo?" inquiere, inocente, Caperucita.




¡Ya quieren clavarle al Lobo la estaca de la identidad! 
Pero Lobo, verdadero animal salvaje -capaz de manada tanto como de soledad, amante de la luna tanto como del aullido ensordecedor- sólo acepta clavarse al instante del tiempo. Lobo nació este año y ya murió en los médanos, seguramente a manos de la policía. Caperusita tiene todas las razones del mundo para estar ansiosa, asustada y, seguramente, algo excitada. Porque aún muerto, Lobo Suelto sigue cronicando, temible, desde el otro lado de la noche.
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